Investigador destaca prevención de población chilena frente a marea roja

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Dr. Bernd Krock, científico del Alfred Wegener Institut-Helmholtz Zentrum Für Polar- Und Meeresforschung de Alemania y experto en ficotoxinas, participó en XLI Congreso de Ciencias del Mar.

La marea roja es el fenómeno en que se da cuando las floraciones algales nocivas (FAN) aumentan excesivamente, produciendo ficotoxinas que afectan al ser humano y a los animales a través del consumo de alimentos contaminados. Por ello es que el llamado es a no comer mariscos cuando se decretan alertas de marea roja. De acuerdo al investigador del Alfred Wegener Institut-Helmholtz Zentrum Für Polar- Und Meeresforschung (Alemania), Dr. Bernd Krock, algunos de los países más afectados a nivel mundial por la marea roja son Chile y Nueva Zelanda, pero también aquellos los países que tienen costas de tipo fiordo, como Irlanda, Galicia en el norte de España y Francia.

“Se trata de un problema a nivel mundial, donde los factores que llegan a producir las floraciones algales son muy complejos y dependen de aspectos como la condición hidrográfica, nutrientes, estratificación del agua y dirección del viento, entre otros, pero todavía no entendemos muy bien los factores específicos”, explicó el investigador, que estuvo presente en el XLI Congreso de Ciencias del Mar que se desarrolla en la UCSC.

De acuerdo al Dr. Krock, la crisis de la marea roja ocurrida en 2016 en Chile estuvo claramente relacionada con el fenómeno del Niño. “Se puede asumir que el próximo evento de este tipo (marea roja) que ocurra en el país podría ser por motivos semejantes. Pero dónde y cómo exactamente, dependerá de muchos otros factores”, afirmó.

A pesar de lo anterior, para el científico –especialista en la detección de toxinas de algas, y que ha trabajado en el desarrollo de técnicas de búsqueda y descubrimiento de nuevas toxinas algales, así como de sus organismos productores- Chile está bien preparado.

“En Chile se muere poca gente por esto, y eso demuestra que el monitoreo y las medidas sanitarias funcionan. En Filipinas hay una gran población de personas que no tiene recursos para comprar alimentos en supermercados y deben extraer mariscos del mar. Nadie los controla y siempre hay fatalidades por consumo de mariscos con ficotoxinas. Incluso algunas de estas personas les dan primero estos productos a los animales para ver si son o no tóxicas. Acá esto no pasa, Chile está bastante avanzados en la prevención de la población frente a las ficotoxinas”, afirmó.

Industrias

La investigación científica juega un rol clave, para que, a través de procesos de monitoreo, se puedan decretar alertas tempranas que permitan a la población conocer los riesgos del consumo de mariscos en tiempos de marea roja.

Para el Dr. Bernd Krock el avance científico en Chile en esta materia es bueno, “pero obviamente la ciencia no tiene el poder de hacer modificaciones legislativas. Por ejemplo, un factor que influye en la probabilidad de floración de algas nocivas es la concentración de nutrientes. Y tenemos desde hace años estas gigantescas salmoneras que tienen que alimentar a los peces, pero alrededor de un tercio del alimento cae a través de las jaulas al fondo del mar y eso es una constante fuente de nutrientes, que a su vez lo utilizan las algas nocivas para el florecimiento”.

“En Noruega las legislaciones sobre la cantidad y densidad de jaulas que se puede tener en fiordos son mucho más rígidas que en Chile, entonces siempre hay conflictos entre el medioambiente, la autoridad sanitaria y los intereses económicos, y esto es algo que se da en muchos países”, indicó el investigador.

En esta línea, aclaró que si bien uno de los factores que no se pueden controlar es el fenómeno del Niño, el impacto a través de las industrias sí se podría. “La gran mayoría de las salmoneras en Chile están en manos de empresas noruegas, y hacen en Chile lo que está altamente prohibido en Noruega. Vienen acá porque los controles y restricciones gubernamentales son mucho menores que en Europa. Chile ya no es un país de tercer mundo, está bastante desarrollado, pero en ese sentido todavía se queda atrás”, señaló.