Investigación analizó hábitat de hembras juveniles del langostino colorado

Publicado por el

Ciencias, Investigación, Noticias

El estudio, realizado por investigadores de la Facultad de Ciencias UCSC, comparó ejemplares de las regiones de Coquimbo y del Biobío.

Jean Pierre Molina M.

Averiguar si existían variaciones en la condición de un recurso marino comercial, fue el objetivo de la investigación “Hábitats de crianza contrastantes promueven variaciones en la condición bioenergética de las hembras juveniles del langostino colorado del Océano Pacífico Sur”, desarrollada por miembros de la Facultad de Ciencias de la UCSC.

El estudio fue liderado por el investigador del Laboratorio de Recursos Hidrobiológicos de la Facultad, Fabián Guzmán, en conjunto con el académico Dr. Ángel Urzúa y el estudiante de Doctorado, Marco Quispe, cuyos resultados fueron publicados en la revista científica Peer J.

“En Chile, la pesquería del langostino colorado se concentra en dos zonas: frente a las costas de Coquimbo y frente a las costas de Concepción. En estas dos poblaciones que son explotadas, se encuentran los juveniles que reclutan a las poblaciones adultas y son extraídas por la pesquería”, explicó Fabián Guzmán.

Diferencias entre ejemplares del norte y sur

La hembra es la que tiene un mayor contenido bioenergético, debido a su actividad reproductiva. La condición bioenergética contempla el contenido de lípidos, proteínas, glucosa y energía. Las dos áreas geográficas se diferencian en temperatura y clorofila-a. La zona norte posee temperaturas más altas y una concentración de clorofila-a más estable durante el año, en comparación a la zona sur.

“La geomorfología de las costas también es diferente, pues en el norte la plataforma continental es más angosta y menos profunda que en el sur. Además, la zona sur presenta una mayor descarga de materia orgánica, producto del agua dulce que proviene de los ríos y de la lluvia. Considerando estos antecedentes, evaluamos la condición bioenergética”, enfatizó Guzmán.

Parte de los resultados evidenciaron que las hembras de la zona sur tienen una mejor condición bioenergética que las hembras de la zona norte. Esto se asocia principalmente a las diferencias en la temperatura. “A menor temperatura, los organismos acumulan mayores constituyentes bioquímicos, lo que quiere decir que tiene mayor contenido de lípidos, proteínas y glucosa. Luego, debemos evaluar cómo la mejor condición bioenergética se va a ver reflejada durante su vida adulta. Además, ver si las poblaciones tiene un mayor reclutamiento o hay una mayor tasa de sobrevivencia”, comentó Fabián Guzmán, respecto a los siguientes pasos a seguir con este hallazgo.

La idea a futuro con estos datos es establecer políticas de mantenimiento o gestión pesquera, esto quiere decir, potenciar un sector con determinadas cualidades. “Dentro de un contexto de cambio climático, es relevante. Si sube la temperatura del agua, los organismos quizás van a tener una peor condición bioenergética, entonces podrían tener bajas concentraciones de constituyentes bioquímicos. En otras palabras, podrían ser de menor calidad alimentaria”, complementó el investigador.

Además, esta condición se reflejó en el peso de los langostinos. Las hembras del sur tenían un mayor peso que las de norte. Esa diferencia podría afectar otras actividades como la depredación, sobrevivencia o incluso en valor económico.

“Podemos ver que los langostinos tienen una posible adaptación fisiológica a los factores ambientales locales, principalmente a la temperatura. De acuerdo al hábitat, este organismo va a responder de diferente forma en diferentes zonas”, complementó. Este estudio se efectuó en cooperación con el Instituto de Fomento Pesquero y con la empresa pesquera Camanchaca. Los análisis se realizaron en el Laboratorio de Recursos Hidrobiológicos de la Facultad de Ciencias UCSC.