Cruch: compromiso y colaboración desde las regiones


Esta semana recibimos una vez más al Consejo de Rectores de Universidades Chilenas (Cruch) en la Región del Biobío. Y no fue una instancia cualquiera, pues por primera vez fuimos tres las universidades regionales las que nos unimos para coorganizar, trabajando simultáneamente, la realización de este significativo evento: U. de Concepción, U. del Bío-Bío y UCSC.

Considero necesario rescatar este espíritu colaborativo, que debe existir entre los 29 rectores de las universidades parte del Cruch, pero también entre estos y el Ministerio de Educación, priorizando siempre la instancia de diálogo, así como canales fluidos de comunicación e intercambio de información.

Nuestras tres casas de estudio del Biobío nos unimos para organizar las actividades del Consejo de Rectores, repartiendo las sesiones en las diversas universidades, y además dando una relevante señal de colaboración acorde a los tiempos actuales, en las cuales, sobre todo en las regiones del Biobío y Ñuble, estamos generando nuevos vínculos de trabajo conjunto que van a ser realidad con la formalización de un Consejo de Rectores Biobío-Ñuble.

La experiencia de unir intereses institucionales ya es un hecho desde el año pasado; y permitirá al Cruch reafirmarse como un foro y espacio de diálogo regional, y también revalidar su importancia para el sistema de educación superior nacional.

Lo anterior quedó también refrendado en la misma sesión del Cruch. En la oportunidad, se trataron temas de gran importancia coyuntural, como la admisión especial o la transformación de asignaturas de historia y educación física en optativas para Tercero y Cuarto Medio, mientras que los Rectores siguen atentos a la gratuidad, un tema que nos preocupa como país.

El actual debilitamiento del Cruch se debe, en parte, a políticas gubernamentales equívocas. En efecto, durante el gobierno pasado al tramitarse la Reforma Educacional se comenzaron a introducir diferencias artificiales entre universidades estatales y no estatales, que finalmente quedaron plasmadas en el marco normativo. Pero también en este gobierno, hemos podido constatar que se crea un Consejo Asesor de Rectores, que genera una desviación del espacio de diálogo y conversación que debería darse dentro del mismo Cruch, entre su Presidente, la Ministra de Educación, y los rectores.

En ese sentido, esta sesión fue relevante para dar una señal de unidad y de compromiso con el sistema de educación chileno, aunque sí extrañamos la presencia de un representante del Ministerio de Educación. Creemos que la importancia del trabajo conjunto y coordinado entre los rectores y entre estos y el Mineduc es indispensable, especialmente en estos tiempos en que debemos abocarnos a mejorar nuestra ley de educación superior.